El hijo mayor del expresidente Jair Bolsonaro le ganó las elecciones al actual jefe de Estado y le dio un durísimo golpe a la izquierda regional.

04 de octubre 2026, 21:22hs

Flávio Bolsonaro (Foto: Reuters)
Admirador del salvadoreño Nayib Bukele y aliado ideológico de Javier Milei, el senador Flávio Bolsonaro ganó las elecciones de este domingo y enfrentará a Lula en segunda vuelta. El balotaje está fijado para el 25 de octubre.
Primogénito del exmandatario Jair Bolsonaro, condenado a 27 años de prisión por golpismo y a quien le aguarda un esperado indulto presidencial si su hijo gana el balotaje, derrotó al presidente saliente Luiz Lula da Silva por casi dos puntos.
Heredero del clan político más poderoso de Brasil, pero sin carisma ni capital propio, el senador era hasta hace muy poco un personaje periférico de la política local hasta que su padre lo señaló con el dedo para reemplazarlo en la candidatura de la extrema derecha vernácula.
El objetivo fue claro y exitoso: aprovechar el apellido para desbancar a Lula da Silva de la presidencia brasileña y volver al poder en el último gran reducto de la izquierda sudamericana con el fuerte respaldo de Donald Trump.
El hijo mayor del expresidente, de 45 años, contó con el respaldo total de Milei, que profundizó su enfrentamiento ideológico y personal con Lula con descalificaciones que causaron una grave crisis diplomática saldada con el retiro de ambos embajadores.
“El vínculo familiar explica el éxito que tuvo Flávio en su carrera política”, dijo a TN el analista Marco Teixeira, de la Fundación Getúlio Vargas de Río de Janeiro.
Quién es Flávio Bolsonaro
Flávio Bolsonaro tiene algo más a su favor que lo acercó a los seguidores de su padre: es de un enorme parecido físico con su progenitor. En viejas fotografías viralizadas durante la campaña en que se los ve juntos, solo la diferencia de edad marca la diferencia.
El mayor de los cinco hijos de Jair Bolsonaro es abogado y se dedicó a la política desde muy joven, impulsado por el mandato familiar. De hecho, se convirtió en legislador estadual de Río de Janeiro a los 21 años. A los 37 fue elegido senador.
Su carrera política estuvo pegada siempre a la de Jair Bolsonaro. De perfil bajo y sin públicas aspiraciones presidenciales, su figura no solo creció a la sombra de su padre. Su hermano Eduardo Bolsonaro, autoexiliado en Estados Unidos después de ser condenado a cuatro años de prisión por sus intentos de imponer sanciones de Estados Unidos contra Brasil, tuvo un mayor peso en los últimos años en la política nacional.
Incluso, su madrastra, Michelle Bolsonaro, electa este domingo como senadora, parecía mejor posicionada para reemplazar a su esposo en la candidatura presidencial por su gran popularidad en los sectores evangélicos del país, un sector clave a la hora de decidir las elecciones.

Flavio Bolsonaro sostiene un retrato de su padre, Jair Bolsonaro, durante un acto de campaña en Goiania (Foto: REUTERS/Adriano Machado)
Pero Flávio fue el “elegido” en la interna familiar.
Así, de la noche a la mañana, pasó de ser un personaje secundario a protagonista de la derecha dura liderada por el Partido Liberal (PL).
Leé también: Elecciones en Brasil: Lula busca el voto católico en medio de fake news y una fuerte controversia sobre la Virgen de Aparecida
Con una imagen sobria, se esforzó en campaña por mantenerse sereno, alejado del carácter explosivo de su padre. Incluso se define como “más moderado” que el expresidente.
El candidato, padre de dos hijas, es un ferviente evangélico. Su lema principal resume su religiosidad: “Ven con fe”. Pero no tiene peso propio.
“Encaja más con el perfil de la derecha tradicional y pragmática que con el de la derecha radical. Fue diputado estatal, sin una actuación destacada. Fue acusado de practicar la ”rachadinha" (la práctica de quedarse con parte del sueldo de los empleados). Simpatizante de las milicias de Río de Janeiro, condecoró a un conocido miliciano y empleó a sus familiares. Como senador no hizo nada notable. Si no fuera hijo de Bolsonaro, ni siquiera habría sido legislador”. dijo a TN el analista político brasileño Fernando Guarnieri, de la Universidad de San Pablo.
Los escándalos de la campaña
Su camino para llegar a las elecciones no ha sido fácil. Fue sacudido por dos grandes escándalos en los últimos meses.

Flavio Bolsonaro durante un acto en Goiania (REUTERS/Adriano Machado)
El primero fue familiar. Mantuvo una fuerte y pública disputa con su madrastra. El caso escaló al punto de que la ex primera dama divulgó un video en sus redes sociales para denunciar que su hijastro la había “humillado”. Al parecer, hubo malos tratos en una discusión política familiar.
El escándalo puso en riesgo sus aspiraciones. Michelle Bolsonaro, que tenía ambiciones presidenciales y arrastra el vital voto evangélico.
Leé también: Elecciones en Brasil: por qué el voto de las mujeres puede ser clave para Lula en un eventual balotaje
Finalmente, Flávio Bolsonaro le pidió disculpas y la paz volvió al clan.
Pero otro escándalo lo golpeó de lleno en plena campaña. La justicia anunció que lo investiga por sospechas de corrupción y lavado de dinero. ¿La causa? Le pidió a un conocido banquero detenido por estafa financiar un “biopic” sobre su padre.
El hijo mayor de Jair Bolsonaro negó todo, pero finalmente admitió que no solo lo contactó, sino que también viajó en el jet privado del dueño del banco Master, Daniel Vorcaro.
Flávio no niega que está en un lugar que no pensaba ocupar y reconoce que su carrera ha estado a la sombra de su padre.
“Es difícil comparar al hijo de Pelé con Pelé”, afirmó en un acto reciente en Río de Janeiro.