“Le devolveré a esta basura de vida lo que tanto me hizo sufrir”.
Así cerraba el mensaje de amenaza que motivó el cierre del campus de la Universidad de Santiago de Chile (Usach) este viernes.
El remitente AMER 764 hizo llegar el texto, acompañado de una fotografía de un cuchillo y una pistola a destinatarios como secretarias de facultades, la coordinadora administrativa docente de la universidad y la secretaria del decanato y de la Dirección de Postgrado y Postítulos de la Facultad de Ciencias Médicas de la casa de estudios.
“Haré una masacre”, señalaba como asunto y aseguraba pertenecer a una “organización terrorista satánica neonazi”, mencionando a la estructura radical denominada No Lives Matter y a la red 764, un grupo transnacional especializado en la captación y explotación de menores a través de internet.
Red 764
A principios de mes, en Gipuzkoa, País Vasco, detuvieron a un menor de edad, considerado el principal referente en España de la red 764.
A ese menor se le atribuye el envío de numerosas amenazas dirigidas contra centros educativos, organismos públicos y privados y diversas personas entre enero y abril de este año.
Una nota del Ministerio del Interior de España señaló que en las amenazas se anunciaban tiroteos, ataques armados y otras acciones violentas que nunca llegaron a producirse, aunque generaron una importante alarma social y obligaron al despliegue de dispositivos extraordinarios de seguridad.

Respecto a la red 764, detallan que es una organización que “ha sido investigada en varios países por su vinculación con delitos como la sextorsión, el acoso organizado, la distribución de material de explotación sexual infantil, la inducción a las autolesiones, la difusión de contenidos de violencia extrema, el maltrato animal y campañas de amenazas y hostigamiento contra instituciones, entidades sociales y personas”.
“Extremismo nihilista”
El informe anual de la Seguridad del Estado de la inteligencia belga, publicado en enero, advirtió sobre la amenaza del “extremismo nihilista” de grupos como la red 764, corriente corriente inspirada en ideologías como el antisemitismo y el racismo, la misantropía, el satanismo y la cultura skinhead.
“A pesar de la presencia de diversas fuentes de inspiración, existe un marco de referencia reconocible y relativamente coherente, lo que permite hablar de una ideología definida que, en la actualidad, se aproxima más al extremismo de derecha”, detalla el reporte consignado en una nota de EFE que publicó SWI.
La comunidad extremista transnacional está compuesta por cientos de grupos de discusión privados y públicos, activos en particular en Telegram y Discord y opera en comunidades de videojuegos y grupos de apoyo.
Su creador es el estadounidense Bradley Cadenhead, un estadounidense de Stephenville, localidad de Texas de cuyo código postal deriva el nombre de la organización. El sujeto tenía 15 años en 2021, cuando la red inició sus actividades.
Cadenhead cumple actualmente una condena de 80 años por posesión de material de abuso sexual infantil.
De acuerdo al Observatorio Guatemalteco de Delitos Informáticos, tras su arresto, la red se dividió en múltiples subgrupos, incluyendo 676, Harm Nation, Leak Society, Court y No Lives Matter (NLM).
La Agencia Nacional contra el Crimen (NCA) de Reino Unido considera que grupos como 764 son una de las amenazas en línea más graves y serias a las que se enfrenta, según una nota publicada en BBC News.
En junio, el adolescente británico Elijah Palmer fue condenado por incitar a la autolesión grave a una víctima, entre otros cargos. Según la policía, estaba vinculado a 764 y había contactado a su víctima en Roblox y en la plataforma de chat Discord, según consigna una nota de The Guardian.
En Estados Unidos, hasta enero de este año, el FBI estaba investigando a más de 350 personas en todo el país vinculadas a la red 764 y otros grupos similares. En septiembre del año pasado, su director, Kash Patel, graficó ante un comité del Senado su actividad como “el terrorismo moderno en Estados Unidos”.