El Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) está en la mira de la derecha. Luego de que la organización confirmara -a radio Bio-Bio- que realizaron una visita al detenido por el crimen del cabo Eugenio Naín -y quien protagonizó una balacera contra Carabineros durante la semana en Valdivia-, los cuestionamientos en el sector en su contra se han endurecido.
No son nuevos. Ya la semana pasada, antes de esa noticia, las bancadas de diputados de la UDI y el Partido Nacional Libertario -que no forma parte del oficialismo- enviaron una carta al ministro de Justicia, Fernando Rabat, en la que pidieron eliminar el INDH a través de un proyecto de ley.
“(El INDH) se ha convertido en un organismo capturado por los intereses ideológicos de un sector político en particular, vinculado al Partido Comunista (...). Ya no basta con impulsar una reestructuración profunda del instituto ni modificar únicamente su actual sistema de gobernanza, sino que se requiere avanzar en su eliminación”, expresaron los diputados Flor Weisse, Sergio Bobadilla, Hans Marowski y Pier Karlezi, quienes adhirieron a la misiva.

El lunes por la noche, el timonel del Partido Republicano, Arturo Squella, hizo ver que en su colectividad están en sintonía con ese objetivo. “El INDH es el caso claro de una institución que sus propios representantes terminaron por destruir. El sesgo sistemático, la persecución obsesiva a carabineros y la incapacidad de entender su rol al margen de la ideología, hace concluir que el cierre es el único camino“, publicó en X.
“Habrá que reemplazarlo por una nueva institución que deje atrás esos vicios y que entienda que la principal amenaza a los derechos fundamentales está en el Estado paralelo que configuran las bandas del crimen organizado”, agregó.

Esa postura, en todo caso, no es una novedad en republicanos. Sin ir más lejos, en el pasado, incluso el Presidente José Antonio Kast hizo ver que él era partidario de cerrar el instituto. El año pasado, aún como candidato, él sostuvo que “el INDH no defiende los derechos humanos. Solo se dedica a perseguir y hostigar a Carabineros. Está claro que debemos cerrarlo”.
El plan del gobierno de Kast es ingresar un proyecto para reformar y “modernizar” el instituto. Esta semana, el subsecretario de Derechos Humanos, Pablo Mira, explicó que “existe un consenso amplio de que la institucionalidad de derechos humanos tiene que mejorar. Por eso creemos muy importante que esta reforma del INDH tenga una perspectiva integral”.
“Estamos trabajando en un anteproyecto que presentaremos en el Congreso Nacional en los próximos meses”, agregó Mira, quien es militante de Renovación Nacional.

Desde RN, precisamente, el senador Andrés Longton ha empujado un proyecto para reformar el INDH y que propone, entre otras medidas, establecer que los derechos humanos pueden ser vulnerados tanto por agentes del Estado como por particulares.
“El camino que nosotros planteamos es que los derechos humanos le pertenecen a todos los chilenos, por lo que este organismo tiene que tener una reforma estructural desde su composición para terminar con el sesgo imperante y falta de objetividad, protegiendo a las victimas del terrorismo y crimen organizado”, explicó él legislador.

La presidenta de RN, la senadora Andrea Balladares, dijo a este medio que “las instituciones democráticas no son intocables: su legitimidad se fortalece cuando son capaces de corregir sus propias deficiencias. Si una parte importante de la ciudadanía percibe que el INDH ha perdido objetividad o que no actúa con el mismo estándar frente a todas las vulneraciones, no podemos desestimar esa señal”.
“El INDH debe volver a ser una institución que convoque confianza transversal y cuya autoridad moral no esté en duda. Por eso no soy partidaria de cerrarlo, sino de reformarlo profundamente. El proyecto, del cual soy firmante, apunta precisamente a recuperar esa legitimidad, fortalecer su independencia y garantizar que la defensa de los derechos humanos sea siempre universal, imparcial y ajena a cualquier sesgo político", agregó la timonel.