(BUENOS AIRES).- Boca decidió poner un freno a las incorporaciones en este mercado de pases luego de cerrar tres refuerzos por pedido del entrenador Rodolfo Arruabarrena. Juan Román Riquelme encabeza la postura de la dirigencia de tomarse una pausa, a la espera de la evolución de dos escenarios puntuales que podrían destrabar un cuarto fichaje.
Los refuerzos que ya se sumaron al plantel son el arquero Álvaro Montero, el lateral derecho Leandro Lozano y el extremo Sebastián Villa. Los tres llegaron para ser titulares y cubren los puestos que el Vasco Arruabarrena marcó como prioritarios: un arquero, un lateral derecho y un extremo.
El primer factor que mantiene en vilo la posible llegada de un delantero es la recuperación de Adam Bareiro. Si la vuelta del centroatacante se demora en el segundo semestre, la directiva saldrá a buscar un nueve en el mercado. En cambio, si Bareiro se recupera rápido, esa posibilidad quedará descartada.
El otro escenario que podría movilizar a Boca en el cierre de la ventana es la partida de un jugador titular. Si el club vende o cede a un futbolista al exterior, ahí sí se activará la búsqueda de un reemplazante. Hasta entonces, la orden de Riquelme es no negociar por nuevas caras. El propio artículo que detalla la postura del club señala que "la dirigencia se toma una pausa tras haber reforzado los puestos que quería Arruabarrena y consideraba prioritarios".
La fecha límite y el cupo extra
El mercado de pases para los clubes de Primera División de Argentina cierra el martes 21 de julio a las 18 horas. Sin embargo, existe una excepción en el reglamento que le da margen a los equipos que exporten jugadores: si concretan una transferencia o cesión al exterior entre el 21 de julio y el 2 de septiembre, obtienen un cupo extra para incorporar a otro futbolista.
Esa ventana secundaria es la que le permitiría a Boca moverse con cierta calma si aparece una oferta atractiva desde el exterior por alguno de sus titulares. La dirigencia sabe que no tiene urgencia para seguir sumando y que cualquier movimiento extra dependerá exclusivamente de la salida de un jugador importante o de un parte médico desfavorable de Bareiro.
A diferencia de otros mercados, el Xeneize encaró esta ventana con precisión quirúrgica. Arruabarrena pidió un arquero, un lateral derecho y un extremo apenas asumió, y los tres llegaron para ser titulares indiscutidos. Montero se hará cargo del arco, Lozano ocupará el lateral derecho y Villa aportará desequilibrio por la banda ofensiva.
Con los tres puestos prioritarios ya cubiertos, Riquelme frenó las negociaciones y concentra los esfuerzos en la puesta a punto del plantel. La pelota ahora está en la evolución física de Bareiro y en las posibles ofertas que puedan llegar desde el fútbol internacional antes de que caiga el telón del libro de pases.