Roberto Servitje, cofundador de Grupo Bimbo: “Lo que un día fue un error, terminó convirtiéndose en una de nuestras mayores victorias”; la decisión que dio origen a un gran negocio

2026/07/11

Hay errores que cuestan dinero. Otros terminan cambiando la historia de una empresa. Roberto Servitje recordaba uno de los momentos más importantes de Grupo Bimbo; no hablaba de una crisis financiera, una campaña publicitaria fallida o un producto que no funcionó. Hablaba de una compra que nunca ocurrió.

Durante años, dentro de Bimbo reconocieron que dejar pasar Sabritas había sido una de las peores decisiones de su historia. Cualquiera pensaría que un episodio así solo deja arrepentimiento, pero ocurrió exactamente lo contrario. Aquella oportunidad perdida obligó a la empresa a buscar otro camino: darle la vida a Barcel. Por eso Servitje resumía esa historia con una frase que sigue recordándose hasta hoy: "Lo que un día fue un error terminó convirtiéndose en una de nuestras mayores victorias".

Una oportunidad que parecía perfecta

A principios de los años sesenta, Grupo Bimbo ya era una empresa consolidada en el mercado del pan, pero seguía buscando nuevas formas de crecer. En ese contexto apareció una oportunidad que, sobre el papel, parecía tener todo el sentido del mundo: comprar Sabritas.

La empresa, fundada en 1943, comenzaba a ganar terreno gracias a sus papas fritas y botanas. Para Bimbo, sumarla a su negocio significaba aprovechar una red de distribución que ya estaba creciendo rápidamente, sin embargo, la operación nunca se concretó.

Poco después, Sabritas fue adquirida por PepsiCo y terminó convirtiéndose en la empresa dominante del mercado mexicano de botanas. Durante años, dentro de Bimbo, aquella decisión fue vista como uno de los mayores errores estratégicos de su historia.

La historia no terminó cuando perdieron Sabritas

Décadas después, Lorenzo Servitje recordaría ese episodio de una manera muy distinta. Nunca negó que dejar pasar Sabritas había sido una equivocación. Lo interesante es que dejó de verlo como un fracaso y empezó a verlo como el punto de partida de algo mucho más grande.

Porque la historia no terminó cuando Bimbo perdió esa compra. En realidad, ahí fue donde empezó otra completamente diferente.

Fabrica Bimbo

El error terminó dando origen a Barcel

Perder Sabritas obligó a Grupo Bimbo a hacer algo que probablemente nunca habría intentado si aquella compra se hubiera concretado: construir su propia marca de botanas; así nació Barcel.

La historia moderna de la empresa comenzó en 1978, cuando Grupo Bimbo adquirió una fábrica de botanas en Querétaro. A partir de ahí empezó a desarrollar productos propios, ampliar su capacidad de producción y construir una identidad distinta a la de su principal competidor.

Con el tiempo aparecieron marcas como Takis, Chip's, Runners, Hot Nuts, Big Mix y Karameladas, productos que terminaron conquistando el mercado mexicano y después comenzaron a expandirse a otros países. Lo que empezó como una respuesta a una oportunidad perdida terminó convirtiéndose en uno de los negocios más importantes del grupo.

Hoy Barcel es mucho más que una respuesta a Sabritas

Décadas después, Barcel dejó de ser simplemente "la empresa que nació porque Bimbo perdió Sabritas"; hoy es una pieza estratégica dentro de Grupo Bimbo.

La compañía no solo es la panificadora más grande del mundo. También participa de forma importante en el mercado global de snacks, donde marcas como Takis se han convertido en uno de sus mayores éxitos internacionales.

Grupo Bimbo opera en 39 países, cuenta con más de cien marcas y emplea a más de 152 mil colaboradores, y eso ayuda a entender mejor la frase de Roberto Servitje. Si Bimbo hubiera comprado Sabritas hace más de medio siglo, probablemente Barcel nunca habría existido.

Lo curioso es que esta historia no es exclusiva de Bimbo. En el mundo de los negocios hay una idea bastante conocida: pocas empresas terminan creciendo exactamente como lo habían planeado. Muchas de sus líneas de negocio más exitosas nacieron como respuesta a una crisis, una oportunidad perdida o una decisión que, en su momento, parecía equivocada, y la historia de Barcel encaja perfectamente en ese patrón.

Barcel

Lo interesante es que esa idea también tiene respaldo en la psicología

La reflexión de Roberto Servitje coincide con uno de los temas más estudiados por la psicología organizacional. Diversas investigaciones sobre learning from failure muestran que las empresas que analizan sus errores y aprenden de ellos suelen desarrollar una mayor capacidad para innovar que aquellas que únicamente intentan evitar cualquier fracaso.

La diferencia no está en equivocarse, sino en lo que ocurre después: en lugar de intentar recuperar una oportunidad perdida, Grupo Bimbo construyó completamente una nueva. Desde esa perspectiva, la frase deja de sonar como un mensaje optimista y se convierte en una explicación bastante precisa de lo que ocurrió.

Una decisión que terminó cambiando todo un mercado

Lo curioso es que aquella decisión no solo cambió la historia de Grupo Bimbo, sino que también terminó modificando el mercado mexicano de botanas.

Hoy millones de personas compran productos de Sabritas o Barcel sin imaginar que, hace varias décadas, ambas compañías pudieron formar parte del mismo grupo empresarial.Si aquella compra se hubiera concretado, es muy probable que la competencia en el mercado mexicano de snacks fuera completamente distinta.

Una empresa que aprendió a crecer a partir de sus errores

Cuando ocurrió aquella decisión, Grupo Bimbo todavía era una empresa mexicana que seguía consolidando su crecimiento. Ocho décadas después se convirtió en la panificadora más grande del mundo, con operaciones en decenas de países, cientos de plantas y una red de distribución que llega todos los días a millones de consumidores.

Bimbo 1

Viendo esa trayectoria, resulta más fácil entender por qué Roberto Servitje hablaba con tanta naturalidad de los errores. Algunos terminaron empujando a la empresa hacia oportunidades que originalmente ni siquiera estaban sobre la mesa.

Más que una decisión empresarial

Cuando Roberto Servitje decía que "lo que un día fue un error, terminó convirtiéndose en una de nuestras mayores victorias", no intentaba justificar una mala decisión, simplemente describía lo que ocurrió.

Perder Sabritas obligó a Grupo Bimbo a construir algo propio. Décadas después, Barcel no solo compite en el mismo mercado: se convirtió en una de las marcas más importantes del grupo y en una pieza clave de su expansión internacional.

Esa sea la parte más interesante de toda la historia. Algunos errores no dejan de ser errores. Pero, cuando una empresa aprende de ellos, también pueden convertirse en el punto de partida de algo mucho más grande.

En Xataka México | España reconoce a Bimbo como único dueño comercial de la palabra “Donut”: prohíben que otras empresas la usen, aunque esté en la RAE

En Xataka México | Bimbo intentó registrar la "manteconcha" y un grupo cervecero a la perrita Frida: los retos de la propiedad intelectual en México