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Basado en hechos observados y verificados directamente por nuestros periodistas o por fuentes informadas.
20 jul 2026 - 07:08
Veinte años largos sin hacer 'nada' en un escenario, y de repente, su hoja de ruta parece la de una estrella del rock, la de un ministro de Asuntos Exteriores con una agenda repleta. Rosa León (Madrid, 1951) visita la Redacción de 20minutos en plena ola y hora de calor, pero su gesto risueño y su voz inequívocamente joven parecen evidenciar que ni por las altas temperaturas esta artista incombustible pierde el humor y la energía. Cuenta que le encanta meterse en todos los jardines, que sabe hackear ordenadores, que grita con La Roja cuando meten gol, que es abuela aunque sus nietos 'pasan' de ella, que prefiere a los Beatles que a los Rolling si hay que elegir, que intentó aprender a tocar el chelo y no pudo por la edad, que es de Broncano a muerte y que hay tiempo para todo, incluso para estar en el Consejo de Administración de RTVE desde hace un año y medio. Debe ser verdad, porque mientras pulía el disco de su retorno, Cartas de Amor a María Elena Walsh, ensayaba para debutar en el festival de teatro de Almagro con Pepe Viyuela. Eso sin contar la tarea que ha llevado a cabo para que su pandilla de amigos (Serrat, Sabina, Miguel Ríos, Ana Belén, Víctor Manuel, Silvio Rodríguez, El Kanka) la hayan acompañado en esta preciosa versión de las canciones de la poeta argentina. Un lujo a muchísimas voces lideradas por la suya.
¿Por qué ha tardado tanto en volver a grabar?
Porque no pensaba volver a grabar. Cuando dejé de cantar, en ningún caso en mi cabeza estaba yo pensando en volver. Estaba viviendo en Dublín, donde llevaba el Instituto Cervantes. Me llevé la guitarra y no la abrí nunca. Nunca es nunca, es decir, ni la funda. Y cuando de repente dejo el Cervantes, vuelvo a Madrid a instalarme, es Alejo Stivel (el productor del disco) el que me dice: "Hay que hacer un disco, vamos a hacer un disco de María Elena". Yo adoro a María Elena Walsh, como los argentinos. De hecho, conozco a Alejo porque María Elena, después de estar viviendo un año en España, volvió a preparar un programa de Televisión Española que se llamaba Cuentopos. Ella me recomendó, al volverse a Argentina a dos amigas, que venían aquí (acuérdate que en esa época la Triple A, las amenazas, los Montoneros, la historia de Argentina, los desaparecidos...). Una era la actriz Zulema Kátz, la madre de Alejo Stivel, y la otra la música y profesora Dina Rot, la madre de Ariel (ambos fundadores de Tequila). De eso conozco yo a Alejo. Y tengo muchas cartas de María Elena, que me escribía desde cualquier lado. Él tiene también muchas dedicatorias que le hizo de pequeño. Yo estaba en Dublín cuando hablé con ella por última vez y le dije, "María Elena, voy a cogerme un avión desde Dublín, me voy a ir un fin de semana y te voy a dar un beso." Pero no me dio tiempo. Se murió, tenía 80 años y muchos achaques. Lo que está claro es que sus letras están absolutamente vigentes actualmente.
María Elena Walsh no era de izquierdas ni de derechas, era como de la justicia, como del sentido común
¿Quién era, además de lo que ha contado, María Elena Walsh? ¿Qué influencia tuvo en su vida y carrera?
Con 15 o 16 años escribió su primer libro de poesía, que fue superpremiado. Era tan bueno que Juan Ramón Jiménez se la llevó a su casa con Zenobia para enseñarle a escribir poesía, en su casa en Maryland (EEUU). A partir de ahí empezó a escribir: no solo escribió novela, también poesía. Su vida es un poco paralela a la mía. Cantaba para adultos, trabajaba con Alberti (Paloma desesperada) y a la vez, grababa un disco para niños. En Argentina es un referente moral; María Elena no era de izquierdas ni de derechas, era como de la justicia, como de lo obvio, como de lo que hay que hacer, como del sentido común. Tiene canciones que son icónicas, aparte de maravillosas. Hay una canción que en el disco, en el disco Carta de Amor a María Elena Walsh canto con Joaquín Reyes, que se llama La Calle del Gato que Pez. Este título es una estrofa que no va acabando los versos. ¿Sabes de dónde saca María Elena esa estrofa? De la primera página del Quijote. No voy a analizar toda la poesía, toda la temática infantil de María Elena, pero no daba puntada sin hilo. En este disco, cuyas letras y música son todas suyas, hay cuatro temas infantiles y diez para adultos, porque este es un disco de adultos. Yo soy, digamos, su 'intérprete'.
¿Ha sido difícil convencer a tanto cantante famoso (y retirado) para que cantaran con usted este disco?
Cuando Alejo me propuso lo del disco, yo le respondí: "Estoy muy fuera de la música, es decir, he estado muchos años en otros lados, en otras historias". Y él me planteó: "Bueno, pues podemos hacerlo con amigos de otra manera." Yo he tirado de mis amigos, les he llamado y mis amigos, a los que quiero, adoro y de rodillas doy las gracias por esta participación, o sea, no tengo palabras para agradecérselo, porque todos, todos, han participado con una sonrisa, encantados de hacerlo, o sea, es decir, más no les puedo querer. Los hay jubilados, sí e, incluso mayores que yo. Serrat, Sabina, Miguel Ríos también. Y bueno, algunos están jubilados, pero yo estoy seguro que van a volver a cantar. Me gusta mucho también la participación de gente de otra generación, como Rozalén, El Kanka, Andrés Suárez. Me encanta Joaquín Reyes.
¿A cuáles conocía y a cuáles no de esta generación de jóvenes?
Con Andrés había coincidido una vez que ya me instalé de nuevo en Madrid. Le dije que le admiraba mucho. Y como yo he producido también a muchos cantantes, le planteé: "Me encantaría producirte, me encantaría volver a la producción para hacer un disco contigo". A Rozalén también la conocí antes de este disco. Pero no en el plano artístico estrictamente. La conocí como cantante y a Andrés también. Al que no conocía personalmente es al Kanka. Pero le dije a Alejo: "A este tío le admiro mucho, me parece que tiene una manera de componer muy, muy personal y me parece que hace unas canciones geniales." Alejo me dijo que lo conocía así que le pedí que le planteara colaborar. Y dijo que sí, encantado. El balance es ultra positivo.
También ha presentado un espectáculo en el festival de Almagro con Pepe Viyuela, '¿A quien contaré yo mis quejas?'... De repente, ¿Rosa León se pone con todo a la vez?
Me meto en todos los charcos, pero cuando digo todos, digo todos. ¿A quién contaré yo mis quejas? es una canción del siglo XVI de Francisco de Salinas, un musicólogo y humanista y hay canciones totalmente orquestada por él, como lo que hacía Lorca, que recogía lo que había en la canción popular. Lo llevaba a una armonización culta, me he oído mil canciones, todos los libros que había. Nunca había actuado con Pepe. Me he divertido mucho, porque no es nada habitual de lo que yo he hecho nunca. Es otra cosa, otro invento, otra movida.
¿A quién le cuenta usted sus 'quejas' y cuáles son en estos momento las más acuciantes?
Mis quejas, como la de todo ser humano en esta realidad que estamos viviendo, son múltiples y multicolores. Pero yo soy más bien de intentar pelear contra las quejas o de analizarlas. Soy muy realista, es decir, puedo tener momentos de cabreo, pero lo que intento luego siempre es bajar a la realidad, poner pie a tierra, analizar lo que está pasando, sea en el terreno que sea. Me da igual el personal, que el político como el familiar. Por más que de repente tenga deseos de coger un látigo y de darle a alguien, lo que intento es analizar qué sucede y comportarme según el sentido común. ¿Sabes qué pasa? Que cuando a la gente se le calienta y te hacen esto y te hacen lo otro, y entonces ya verás, y entonces no sé cuál... hay un momento en que la gente se va a la calle y una vez que a la gente la has sacado a la calle, a ver cómo la metes otra vez luego en casa. A ver cómo les calmas y les dices: "Un minutito, que no hay que hacerlo con violencia, vamos a hacerlo con sentido común, vamos a analizar las cosas de verdad, vamos a hablar las cosas. Vamos a empatizar con el que tenemos enfrente".
Puso banda sonora a niños que hoy tienen ya 40 y 50 años. He leído que según usted misma los 'torturó'. ¿Somos ahora más políticamente correctos con las letras?
Yo creo que hay que desdramatizar todo y quitarle la importancia a las cosas. Me parece una manera divertida de decir que he cantado para muchos niños, muchos años y que he hecho mucha televisión para niños y que me han visto. Es una manera, digamos, socarrona, de recordar eso, lo de la 'tortura'. Respecto a los contenidos, lo que sí tienen ahora los organismos públicos es más control, no se puede andar diciendo por allí cualquier burrada. Pero desde que hay democracia y libertad, se puede decir todo. Yo oigo declaraciones de gente que afirma que ahora no se puede hablar. Yo les digo: "Pero si estás hablando, estás diciendo lo que piensas... ". Se puede, hasta insultar libremente. El problema es que en la actualidad, te responden. En el pasado, cuando no había democracia, no te contestaba nadie. Si alguien no está de acuerdo contigo, te lo dice: "Oye, que eso es una estupidez".
¿Espera que esos niños de antes la escuchen ahora con este nuevo tema?
Cuando haces un disco, yo no sé quién lo va a escuchar ni a quién le va a gustar. Ni puedo planificar un disco o unas canciones en función de quién lo va a escuchar o quién lo va a querer. Lo que yo tengo que hacer con un disco, es estar contenta de lo que he hecho, es decir, que tengo que no avergonzarme de lo que he hecho y que no me avergüence dentro de cinco años. Yo necesito ponerme a la espalda el disco y defenderlo con sentido común y que de alguna manera cuando tú estás grabando un disco o cuando estás componiendo una canción, si no te convences a ti misma, ¿a quién vas a convencer? Ni al gato. No me planteo grabando una canción, componiendo una canción, eligiendo una poesía para ponerle música, no me planteo quién la va a escuchar. Solo si a mí me parece digno, si corresponde a lo que yo quiero cantar, si es verdad, si es honesto. No quién lo va a escuchar. Ojalá lo escuche mucha gente, pero eso no se sabe.
¿Cómo está siendo su experiencia en el Consejo de Administración de RTVE?
Antes de esto he hecho muchísima televisión y he visto muchísmima televisión. No es solo que haya cantando en la televisión. El objetivo de un Consejo de Administración es que salga adelante y sea correcta. Y esta televisión pública que tenemos ahora creo que sale adelante y es muy correcta, evidentemente hay a quien no le gusta, porque nunca puede llover al gusto de todos. Pero yo estoy muy contenta de estar aquí, del trabajo de José Pablo Lopez. A mí, que Pepa Bueno sea líder con su informativo me parece algo muy importante. Hay cosas que se están haciendo muy bien, por eso otros no nos quieren mucho (risas). Yo estoy peleando mucho por la cultura dentro de la televisión. Y si hay alguna cosa que deba cambiar, todo lo que yo vaya a decir de crítica no lo puedo contar en un periódico porque los miembros del Consejo tenemos la obligación de la confidencialidad. Puedo opinar genéricamente, pero no me voy a meter en nada que no deba, no sería ni bueno ni oportuno.
¿Tiene previsto hacer una gira con este disco?
Hay previsto un concierto en el Teatro de la Zarzuela de Madrid el 29 de septiembre. Será algo más que un concierto, es decir, yo no puedo salir a cantar 10 canciones de un disco. Un espectáculo dura más que 10 canciones de un disco. Yo lo que voy a hacer es un repaso un poco por todas las que me han acompañado a lo largo de toda mi vida. Estoy aterrada. Desde hace veinte años solo me he subido en el homenaje a Aute, a cantar una canción y en el homenaje a María Dolores cuando se murió, porque María Dolores, además de adorarle, le produje cuatro discos. Pero no es lo mismo subirse a un escenario a cantar una canción que subirse a hacer un espectáculo. El tema ahora está en fase de proceso, pero alguien vendrá a mi fiesta, seguro.
Cuando grabo una canción o un disco solo me planteo hacer algo digno, no quién la va a escuchar. Si no te convences a ti misma, ¿a quién vas a convencer?
¿Cómo es de mitómana quien fue un día mito de tanta gente joven?
El guitarrista de jazz Pat Metheny, pero el músico al que yo admiro, es James Taylor. Es que lo tengo todo de él Lo he visto cuatro o cinco veces aquí en España cantando y le he saludado, sin más. Luego me decía mi hijo: "Pero, ¿has hablado con él?". Digo, "¿pero qué le voy a decir?". Te gusta lo que hace, pero yo qué sé de su vida, no tengo la menor idea y tampoco tengo interés en saberlo. Como lectora, estoy leyendo el último de Emmanuel Carrere, Koljós, y te juro que quiero ir a Georgia, donde nació su madre. El otro día vi una declaración suya que me pareció genial. Le preguntaban ¿Cómo definiría la izquierda y la derecha? Y él usó una frase de Françoise Sagan: "La injusticia a la derecha le parece inevitable, a la izquierda le parece insoportable".
Mujer (José Luis García Sánchez) y madre de cineasta, abuela... ¿Escuchan sus nietos sus canciones?
Mis nietos tienen 12 y 13 años y pasan de mí totalmente, absolutamente, como es su obligación. Han escuchado mis canciones de pequeños y con aquella edad, sí hemos jugado con las canciones. Lo que pasa es que hay un momento en que los niños no pueden estar con su abuela cantando La Mona Jacinta. Porque entonces tendríamos un problema. Tienen que oír otras cosas y pasar un poco de su abuela, como es su obligación. Realmente creo que pasan de todo ahora, con esa edad. Y, sí tengo dos hijos, mi hija es abogada de propiedad intelectual y mi hijo es director de cine (Víctor García León). Yo siempre digo que uno salió titiritero, normal (el chico), y que la otra nos salió muy rara. Porque salió abogada (risas).

Rosa Ballarín
Periodista Cultural '20minutos'
Rosa Ballarín Borruel es redactora de 20minutos desde 2023. Trabaja en la sección Estilos de vida, sobre cultura y entretenimiento. Su especialidad son los temas relacionados con libros y entrevistas con escritores.