(BUENOS AIRES).- “A su agente le digo que tenga cuidado, que lo rodee bien porque se le van a acercar todos. Espero tenerlo mucho tiempo”, sostuvo Rodolfo Arruabarrena tras la victoria de Boca ante Sarmiento. El entrenador confirmó que Tomás Aranda es la gran apuesta ofensiva del club y justificó por qué le entregó la camiseta número 10 que dejó vacante Edinson Cavani.
El Vasco explicó que la decisión de darle la 10 a Aranda fue inmediata y destacó la actitud del juvenil en la pretemporada. “La 10 no lo dudamos, desde entrada Tomi no se tomó vacaciones y eso me gusta. Llegó, aterrizó y se vino al Predio. Me demuestra que tiene carácter y es un buen jugador”, detalló el DT.
Aranda ya había utilizado ese dorsal por primera vez en Rosario y volvió a ser titular en el triunfo frente a Sarmiento. No marcó goles, pero su desequilibrio en el ataque fue constante a lo largo de los 90 minutos. El volante fue clave para generar peligro en la ofensiva xeneize y ratificó la confianza que le deposita el cuerpo técnico.
“Tomi es un jugador diferente y sobre todo inteligente. Sabe que tuvo en cuatro meses situaciones poco normales para cualquier jugador y lo asumió con una entereza espectacular. Espero que siga por este camino, para nosotros es importante”, agregó Arruabarrena.
El entrenador fue más allá y le envió un recado directo al representante del volante. Pidió que lo rodee bien porque, según anticipó, “se le van a acercar todos”. La advertencia del Vasco refleja el interés que ya despierta la joya xeneize en el mercado y la necesidad de protegerlo de distracciones externas.
El mensaje de Arruabarrena expone la proyección que tiene Aranda dentro de la institución y la intención de blindarlo para que siga creciendo sin sobresaltos. Desde que se hizo cargo del plantel, el DT le dio un respaldo total al juvenil: primero lo llevó a la pretemporada sin escalas y después le confió el dorsal más emblemático del club.
El camino de Aranda en Boca
Aranda irrumpió en la primera división en un contexto de recambio ofensivo tras la salida de Cavani. Lejos de acusar el peso de la herencia, el volante respondió con personalidad dentro de la cancha y con disciplina fuera de ella.
Arruabarrena valoró especialmente la “entereza espectacular” con la que el pibe asumió situaciones atípicas para un jugador de su edad en los últimos cuatro meses. Esa madurez precoz terminó de inclinar la balanza para que el cuerpo técnico le asignara la 10 sin dudarlo.
Boca se apoya en su nueva camiseta 10 para construir el futuro inmediato y el DT confía en retenerlo por mucho tiempo. La próxima presentación del equipo será una nueva oportunidad para que Aranda consolide su rol como eje del proyecto ofensivo xeneize.