Terroristas cambiaron al mundo hace 25 años

2026/09/11

Catalejo

Ya ha pasado un cuarto de siglo desde el cambio en el mundo debido a los ataques musulmanes contra las Torres Gemelas.

El atentado terrorista a las torres de New York, ocurrido hoy hace 25 años, convirtió a la fecha 11 de septiembre como un sinónimo de qué puede ocurrir cuando terroristas fanáticos, con mezcla de irracionalidad, maldad personal y obedeciendo órdenes con una mezcla de factores religiosos islámicos, provocan la muerte de casi 3 mil personas inocentes y 25 mil heridos. Los aviones secuestrados fueron cuatro: dos dirigidos contra World Trade Center, o Centro Mundial de Comercio; otro contra el Pentágono y un cuarto derribado por los pasajeros cuando forcejeaban con los terroristas y murieron todos en Pennsilvania, dirigido hacia el Capitolio. Fue el peor atentado terrorista sufrido por un país occidental y causó consternación y rechazo mundiales.


Desde el punto de vista de la comunicación, el mundo entero, literalmente, pudo ver en directo y con horror a los dos edificios envueltos en llamas, así como la bola de fuego al momento de estallar uno de los aviones. Fueron inolvidables y todavía se recuerdan miles de hojas de papel descendiendo, una nube gris de ceniza cayendo y convirtiendo en zombis de ese color a civiles, bomberos, rescatistas. Era surrealista pero lo peor era darse cuenta de su realidad. Pero sobre todo darse cuenta en vivo y en directo de cómo es el terrorismo cuando es real. Pensé entonces en cómo iba a ser la vida de esos hijos, viudas y padres inocentes, y ahora, a un cuarto de siglo de distancia, me pregunto cómo habrá sido y si habrán podido adaptarse a esa inmerecida realidad.


El mundo cambió esa fecha. Las medidas de seguridad dirigidas a los pasajeros y carga, mantenidas desde entonces en todo el mundo, convirtieron a los viajes en una experiencia desagradable, al aumentar el tiempo de espera para subir al avión, la hora de llegada a los aeropuertos, todo lo cual aumentó el precio de los boletos. Pero además, durante varios años se mantuvo firme el temor de ser víctima de hechos parecidos, e indirectamente provocó guerras en Medio Oriente en lugares como Pakistán y Afganistán. Estados Unidos buscó para eliminar físicamente a Osama bin Laden, ocurrido en Pakistán el 2 de mayo de 2011. Se afianzaron o surgieron grupos fanáticos como el Estado Islámico, ISIS y el asesinato de Sadam Hussein en Irak y del ayatola Jamenei en 2026.


En pocas palabras, ha habido desde entonces guerras cuya cercanía las hace considerarlas una sola, con breves lapsos sin acciones militares, de cualquier motivo, ideología o religión fanática. Estados Unidos ha tenido desde entonces cinco presidentes, dos demócratas y dos republicanos, pero Trump y Obama fueron reelectos. Las acciones militares de este grupo han sido muy similares, y se diferencian en la cantidad multibillonaria gastada en armas de toda clase. Pese a ello, en el alma de los estadounidenses se mantiene el 11 de septiembre de 2001 como una fecha particularmente dolorosa, por su similitud con el ataque sorpresivo de Japón a Pearl Harbor el 7 de diciembre de 1941, hace 75 años, cuando el país y el mundo eran radicalmente distintos a como son ahora.


La mejor manera de rendir homenaje a esas 3,000 víctimas inocentes es recordar tanto su negro destino como su mala suerte, pero además permanecer firmes en contra del terrorismo. No todos los asesinatos violentos son terroristas, todo acto terrorista es violento y constituye una prueba de inhumanidad. El tiempo no debe borrar todo, y actos monstruosos como estos de ninguna manera justifican el olvido y sobre todo el perdón o el intento de justificarlos. Los fanáticos culpables de este tipo de emboscada antes le hicieron mal a su religión y a sus adeptos porque aún ahora provocaron la creencia de una generalizada aceptación del terrorismo entre los musulmanes, pero esto no es cierto. Más de alguno lo rechaza con la misma fuerza de los adeptos del pensamiento occidental.

ESCRITO POR: