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20 de octubre, 2026 - 07h00
Un auto quedó volcado sobre la acera de la calle Juan Aurelio Jácome Bonilla luego de que otro vehículo, que se movilizaba por la vía Eloy Velásquez Cevallos, lo impactara en el sector de la Garzota, en el norte de Guayaquil.
Tres personas resultaron heridas en este aparatoso accidente de tránsito registrado el sábado 17 de octubre. Pese al impacto, los moradores no se mostraron sorprendidos, ya que comentan que los siniestros son frecuentes en esta intersección, a la altura de la manzana 76.
“Todas las semanas hay accidentes. ¿Qué les cuesta poner un semáforo? ¿Qué esperan?, ¿que haya una mortandad?”, cuestiona Isaac Urquizo, quien administra uno de los patios de carros del sector. Él asegura que ha entregado alrededor de diez solicitudes a la Agencia de Tránsito y Movilidad (ATM) para que coloquen semáforos en la intersección durante el último año y medio.
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No obstante, señala que aún no ha recibido ninguna respuesta de la entidad municipal. “Un agente de tránsito nos recomendó que cerremos la vía en una hora pico para que nos escuchen, pero hay vecinos que no quieren salir por temor”, refiere Javier Vélez, quien labora en una empresa del sector.
Los accidentes se registrarían en este punto de la Garzota porque, según moradores, los conductores no respetan los discos pare instalados en ambas vías. “No se dan cuenta del pare”, dice Urquizo al referirse a los conductores que avanzan por la calle Juan Aurelio Jácome Bonilla y no se percatan de la señalética porque un árbol frondoso cubre parte del disco.
Esta vía es altamente transitada. En ambos lados de la calle hay filas de carros estacionados, por lo que los conductores circulan por los carriles centrales, de doble vía.
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“La verdad no se distingue (el pare), no se nota. La gente se confunde, no saben quién tiene la preferencial, y nadie la tiene porque ambos lados tienen el pare”, señala el conductor Cristhian Posligua.
Posligua, quien se moviliza a diario por el sector para dejar y recoger a su esposa en una escuela, asegura que siempre hay “mucho flujo de vehículos y pasan soplados”, por lo que considera que sí se necesita un semáforo.
“Quienes siempre vienen a este sector ya conocen que aquí hay un pare y bajan la velocidad al llegar a la esquina, pero los que no conocen no saben y cruzan sin precaución”, explica el conductor.
Ángel Macías, quien trabaja desde hace tres décadas como guardián, afirma que ha visto más de doscientos siniestros viales en una esquina, la mayoría leves, solo con daños materiales. Aunque indica que también se han dado algunos fuertes e incluso con heridos y fallecidos.
“Cada semana hay uno o dos accidentes”, insiste. Uno de los últimos fuertes que recuerda ocurrió hace unos dos meses: “Una chica universitaria se pasó el pare y otro carro la impactó en medio. La chica quedó herida, con fracturas en el brazo y la pierna”.
Macías cree que los accidentes de tránsito son frecuentes porque “los conductores a veces andan distraídos en el celular”. Otros, en cambio, “van muy rápido o borrachos”.
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“Si van despacio y se detienen al llegar a la intersección, no pasaría nada. Pero no, no bajan la velocidad, llegan hasta la mitad de la calle y ahí es cuando a veces ocurren los choques. Son irresponsables”, critica el adulto mayor.
Este Diario solicitó información a la ATM sobre el pedido de semáforos en esta intersección de la Garzota, pero hasta el cierre de esta publicación no hubo una respuesta. (I)