Todos los alardes que está haciendo Rabat de sus ansias de ocupar Ceuta y Melilla

2026/08/25

Actualizado Miércoles, 26 agosto 2026 - 01:58

Marruecos volvió a poner sobre la mesa su reivindicación sobre los territorios de Ceuta y Melilla. Y lo hizo este lunes por la noche en el Palacio Real de Rabat, ante el rey Mohamed VI y apenas unas semanas después del cruce de 80.000 personas hacia Ceuta que volvió a tensar la relación entre ambos países.

Ahmed Toufiq, ministro de Asuntos Religiosos e Islámicos, evocó durante una ceremonia religiosa la "lucha sagrada" de los marroquíes para "liberar las ciudades ocupadas" del Atlántico mientras, al mismo tiempo, hablaba de la vinculación de Ceuta con la tradición espiritual del país alauí. Unas palabras pronunciadas durante la celebración del aniversario del nacimiento del profeta Mahoma, en la que fue la primera aparición pública del monarca desde el inicio de la crisis migratoria.

Toufiq se refirió a Ceuta al recordar a varios autores vinculados a la ciudad y, entre ellos, al imán Al-Jazouli, autor de Dalail Al-Khayrat, una de las obras más conocidas de la tradición religiosa marroquí. Señaló que esta obra había sido una referencia para los marroquíes en su movilización para "liberar las ciudades ocupadas en el Océano Atlántico" al comienzo de la época moderna. Y aunque Toufiq no pronunció en ese momento los nombres de Ceuta y Melilla al hablar de su "liberación", ni vinculó expresamente aquella referencia histórica con la crisis migratoria de julio, el contexto de su intervención -con las miradas puestas en lo ocurrido en Ceuta y delante del propio monarca que reaparecía tras el 30-J- vuelve a colocar la reivindicación marroquí en el centro de las relaciones con España.

La respuesta española llegó con la ministra de Defensa, Margarita Robles, insistiendo en la Comisión de Defensa del Senado de ayer en que no existe margen para cuestionar la soberanía española sobre las dos ciudades autónomas. "Me han oído decir que no es que sean españolas, son españolísimas", proclamó la ministra, reproduciendo la misma expresión que ya utilizó durante su visita a la ciudad de Ceuta el pasado 12 de agosto, y dejando claro que ambas ciudades son "intocables".

Pero la postura de Marruecos sobre las dos ciudades autónomas no comenzó ni terminó con las palabras pronunciadas ayer en la capital marroquí. Estas forman parte de un discurso mantenido durante décadas por diferentes autoridades y que, variando en su intensidad, han situado tanto a Ceuta como a Melilla dentro de los territorios que Rabat considera pendientes de recuperar.

En diciembre de 2020, el entonces primer ministro marroquí, Saadeddine Al Othmani, afirmó que "Ceuta y Melilla son marroquíes, tan marroquíes como el Sáhara". Sus palabras provocaron entonces una reacción inmediata de España, que convocó a la embajadora marroquí para reclamar respeto a la soberanía y la integridad territorial española. Sin embargo, tras la crisis de este año, el propio Othmani volvió a defender su postura, asegurando que ambas ciudades están "ocupadas" por España.

Ya en el 2022, el propio Mohamed VI afirmó que Marruecos "no ha cesado desde su independencia de reclamar el fin de la ocupación por España de Ceuta y Melilla y de las islas vecinas expoliadas en el norte". Sin embargo, el monarca rebajó sus declaraciones al afirmar que, para lograr este objetivo, Marruecos opta por "la vía de la razón lúcida" y por un "camino pacífico y civilizado".

A pesar de esto, en septiembre de ese mismo año, desde Rabat se trasladó a las Naciones Unidas un escrito dirigido a la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos. En él sostenían que no existen fronteras terrestres entre Marruecos y España y se refirió a Melilla como un "presidio ocupado". El documento llegó después de la tragedia ocurrida en la frontera de Melilla el 24 de junio de 2022, con 37 muertos y decenas de desaparecidos.

En abril de 2023, el presidente de la Cámara de Consejeros marroquí, Enaam Mayara, volvió a utilizar un lenguaje todavía más directo. "Son ciudades ocupadas por España", afirmó, antes de asegurar que ambas ciudades serían recuperadas "en un futuro", descartando las armas y defendiendo la negociación como vía para alcanzar ese objetivo.

Ahora, la cuestión regresa con fuerza. El pasado 22 de agosto, el ministro de Justicia marroquí, Abdellatif Ouahbi, defendió que ambos territorios son un "derecho histórico y geográfico" de Marruecos y reclamó la apertura de negociaciones para discutir su futuro. Su objetivo, según explicó, sería encontrar una solución que permitiera el "regreso al seno de la patria" de Ceuta y Melilla, a lo que el Gobierno español respondió trasladando a Rabat su «rechazo tajante» a cualquier planteamiento referido a esta cuestión.

Así, Marruecos continúa insistiendo en que, dentro de sus planes, está la recuperación de ambas ciudades. Y, por el contrario, España considera que no existe ninguna cuestión territorial pendiente. Que Ceuta y Melilla forman parte de su soberanía e integridad territorial y que, como afirmó Robles: "Ceuta y Melilla son España" y que "cualquier agresión o intento de agresión [a ambas ciudades autónomas] lo es a España entera".