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Después de seis años de negociaciones, Superdry desembarca en la Argentina.
La marca británica de indumentaria abrirá su primer local durante la primera semana de octubre en Unicenter y prepara nuevas aperturas en Buenos Aires y el interior.
Detrás de la llegada está Tango Fabric, la empresa argentina que obtuvo la licencia para desarrollar la marca en el país y luego avanzar sobre otros siete mercados de Sudamérica.
El proyecto contempla una inversión de entre u$s 40 millones y u$s 50 millones durante los primeros cuatro años.
En una primera etapa, la intención es abrir 10 locales por año. Mar del Plata, La Plata, Rosario y Mendoza están entre las ciudades en carpeta.

El plan de expansión
“Primero vamos a ir a todas las grandes ciudades y, a medida que avancemos, vamos a sumar ciudades de menor escala”, explicó a El Cronista Juan Ignacio Tubio Monaco, cofundador de Tango Fabric y co-CEO de Superdry Latinoamérica.
Durante los primeros tres años, la Argentina será el principal mercado en la región.
“Argentina va a tener el primer puesto porque es el primer país que estamos abriendo y lleva un año de ventaja. En los próximos cinco o 10 años seguramente va a quedar segunda detrás de Brasil”, anticipó Tubio.
En total, el proyecto prevé superar los 40 puntos de venta en América latina durante los próximos cinco años y generará unos 150 puestos de trabajo directos en una primera instancia.
La llegada de Superdry al país comenzó a gestarse hace seis años. Sin embargo, las condiciones que tenía entonces el mercado local fueron demorando el acuerdo.
En cuanto a los precios, al comparar productos similares, la ropa de Superdry será en la Argentina alrededor de un 11% más cara que en España.
Las remeras partirán de los $ 60.000, los pantalones rondarán los $ 170.000 y las camperas, los $ 300.000.

De Reino Unido a más de 150 países
Superdry nació en 2003 en el Reino Unido de la mano de Julian Dunkerton y James Holder. Ambos ya venían de la industria de la indumentaria. Dunkerton había creado la cadena Cult Clothing, mientras que Holder había trabajado en el desarrollo de Bench.
Después de un viaje a Tokio comenzaron a incorporar gráficos y tipografías japonesas a sus diseños, junto con referencias de la cultura estadounidense.
Los caracteres en japonés se convirtieron con el tiempo en uno de los rasgos más reconocidos de la marca.
En sus primeros años, sus prendas comenzaron a ser usadas por figuras como David Beckham y Leonardo DiCaprio.
A diferencia de las marcas estadounidenses tradicionales que suelen ser holgadas, Superdry aporta el toque inglés con siluetas más entalladas (slim fit) y estructuradas.
La marca se destaca por cierres gruesos de triple capa, parches, costuras reforzadas y telas pesadas de alta calidad (como el algodón premium en sus buzos).
Quienes la adoptan adoptan un estilo cómodo y llamativo. Es indumentaria “casual” de uso diario pero con una fuerte impronta de diseño.
Para 2009, las ventas ya alcanzaban los 119 millones de libras (u$s 161 millones, al cambio actual) y Superdry se comercializaba en 30 países. En marzo de 2010, el grupo dio el salto a la Bolsa de Londres con una valuación de 395 millones de libras (u$s 535 millones). En ese momento contaba con 40 locales.
Con los años, amplió su presencia internacional y llegó a vender sus productos en más de 150 países. Sin embargo, en los últimos años atravesó dificultades financieras y tuvo que encarar una fuerte reestructuración.
En julio de 2024 dejó de cotizar en la Bolsa después de más de 14 años. A su vez, la reducción de su estructura incluyó el cierre de 47 tiendas.