Por primera vez, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, admitió públicamente que su administración podría retirar el apoyo a Gran Bretaña en medio de la disputa con Argentina por la soberanía de las islas Malvinas.
“Siempre reviso todas las posiciones. Esa es apenas una entre muchas”, respondió Trump a la pregunta específica de un periodista acreditado en el Salón Oval de la Casa Blanca.
Nunca antes el mandatario republicano se había pronunciado en público sobre la postura norteamericana en el reclamo que divide al Reino Unido y la Argentina.
La afirmación sorprendió y cobra más relevancia luego de que la semana pasada el diario británico The Telegraph revelara que Estados Unidos, a través de funcionarios del Pentágono, había amenazado a Gran Bretaña con cambiar su posicionamiento sobre Malvinas en caso de que el gobierno del primer ministro Andy Burnham no aumentara el gasto en defensa para la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), la alianza militar que une a EE UU con Europa.
Según ese artículo, la advertencia norteamericana de modificar su postura sobre las Malvinas figura entre una serie de medidas que analizan altos funcionarios del Pentágono para incentivar a que los miembros de la OTAN lleven al 5% de su PBI la inversión en materia de defensa, como pretende Trump.
Sin embargo, al ser consultado sobre esa versión, un vocero del Departamento de Estado ratificó días atrás que la posición del gobierno norteamericano con respecto a las islas “sigue siendo de neutralidad”, aunque reconoció “que existen reclamos de soberanía contrapuestos entre la Argentina y el Reino Unido. Reconocemos la administración de facto del Reino Unido sobre las islas, pero no adoptamos ninguna postura con respecto a los reclamos de soberanía de ninguna de las partes”.
Si, como ayer deslizó Trump, Washington finalmente revisa su postura, la Argentina sumaría un aliado de gran peso político en su histórico reclamo sobre las islas.
Antes de la nota publicada por The Telegraph, la filtración en abril pasado de un correo electrónico interno del Pentágono generó amplia repercusión. Según publicó entonces la agencia británica Reuters, en aquel mail se contemplaba la suspensión del apoyo del gobierno de Trump al Reino Unido en su conflicto con la Argentina.
De acuerdo con lo que trascendió, Estados Unidos evaluaba sancionar a los aliados de la OTAN que, en su opinión, no apoyaban las operaciones estadounidenses contra Irán. Entre ellas estaria la suspensión del apoyo al Reino Unido en su disputa por Malvinas.
“sólo un correo”
Tras el revuelo que generó esa versión, el secretario de Estado, Marco Rubio, minimizó la cuestión al calificarla como “tan solo un correo electrónico” y relativizó el respaldo del gobierno norteamericano a las reivindicaciones argentinas.
“Fue tan solo un correo electrónico. La gente se está exaltando demasiado por un correo electrónico. Era simplemente un correo electrónico con algunas ideas”, insistió el jefe de la diplomacia norteamericana en diálogo con The Telegraph.
En tanto que el embajador de Estados Unidos en la Argentina, Peter Lamelas, afirmó a mediados de este mes que no hubo modificación en la postura de Washington con respecto a las islas Malvinas y aseguró que la Casa Blanca continúa siendo neutral.
“Los Estados Unidos tienen una posición de neutralidad sobre las islas. Eso no ha cambiado”, ratificó Lamelas en declaraciones televisivas.
Por su parte, en el gobienro de Javier Milei hablabana ayer de “cautela y prudencia”, mientras analizaban que declaraciones como las del mandatario estadounidense debe leerse en el marco de una estrategia de la administración Trump para presionar a los aliados de la OTAN y no como un giro formal en la política exterior.
Las noticias locales nunca fueron tan importantes
SUSCRIBITE a esta promo especial