Un dato electoral clave: proyectan que la inflación bajará al 20% anual en los próximos 12 meses

2026/09/08

El Gobierno apunta a que la inflación baje para que mejore el ingreso real de los argentinos. (Foto: Reuters)

El Gobierno apunta a que la inflación baje para que mejore el ingreso real de los argentinos. (Foto: Reuters)

La mirada de los inversores está puesta en el dato de inflación que se conocerá este jueves. Agosto sería hasta ahora el mes de menor suba de precios minoristas del año y la incógnita es si quedará cerca del mejor dato en lo que va del gobierno de Javier Milei, es decir el 1,5% de mayo de 2025. Sin embargo, lo más relevante es cómo sigue este proceso y sobre todo cuál será el panorama del año próximo.

En el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) difundido por el Banco Central, los analistas de mercado estiman que para los próximos doce meses la inflación bajará sustancialmente. Esto significa que al momento de ir a las elecciones, el índice interanual se ubicará en el orden del 20 por ciento. En caso de verificarse, se trataría de una disminución cercana a los 13 puntos respecto al nivel actual.

PUBLICIDAD

El impacto de semejante descenso resultaría muy significativo, mejorando sensiblemente las posibilidades del Gobierno desde el punto de vista electoral. Lo más significativo es que mostraría resultados bien concretos de la política de control monetario. Y que tener paciencia para conseguir el resultado de desinflación es fundamental para que ese proceso tenga lugar.

Es cierto que para este año también se proyectaba una inflación de ese nivel, pero en el medio se produjo el fuerte cimbronazo cambiario preelectoral del 2025. El fuerte salto del dólar produjo un gradual traspaso a los precios y luego de varios meses de subas continuas el IPC tuvo un inesperado pico de 3,4% en marzo pasado.

PUBLICIDAD

La dinámica de los próximos meses luce totalmente diferente a la del año pasado. Mientras que entre agosto y diciembre del 2025 la inflación tuvo una tendencia ascendente continua, ahora se presenta el escenario contrario. La proyección del REM arrojó una suba mensual que oscilará en un rango que va del 1,6% al 1,8% al menos hasta principios del año próximo. El 2027 finalizaría también en torno al 20 por ciento.

La gran variable a monitorear para que se dé este escenario favorable aunque con un año de demora es el comportamiento del dólar. Luis “Toto” Caputo aseguró la semana pasada en el evento organizado por el IAEF que están preparados para enfrentar un año volátil.

PUBLICIDAD

“El Banco Central ya compró USD 14.000 millones, pero además tenemos distintos instrumentos para actuar, junto a los swaps con China y Estados Unidos”, aseguró el ministro de Economía. Así, dejó en claro que el “poder de fuego” del Gobierno para contener subas excesivas del tipo de cambio por presión compradora es mucho más significativo que el del año pasado.

Si se confirma un índice de inflación por debajo del 2% para los meses venideros, esto a su vez redundaría en una mejora de los ingresos en términos reales. Se trata de una de las asignaturas pendientes del plan económico, que sigue mostrando caída de ventas en el mercado interno.

PUBLICIDAD

Luis Caputo, con traje oscuro y corbata roja, habla frente a dos micrófonos en un atril sobre un escenario con pantalla azul
La baja de la inflación es clave para la remonetización de la economía a la que aspira el Gobierno.

Los factores que mantienen la inflación anual por encima del 30% estarían mucho más atenuados en los próximos meses. Por un lado, no se ven grandes saltos cambiarios por delante. Los analistas que completaron el REM estimaron que el tipo de cambio mayorista terminará el año en $1.625, reduciendo nuevamente la estimación.

Por otra parte, los aumentos de tarifas serán menores, como ya es una realidad en septiembre. Y el precio de la nafta no aumentaría, aunque depende de lo que suceda con el conflicto bélico en el Golfo Pérsico y el precio del barril de petróleo.

PUBLICIDAD

Ahora el Gobierno debe manejar un delicado equilibrio: mantener la inflación debajo del 2% mensual, pero al mismo tiempo avanzar con la remonetización de la economía para reactivar.

La semana pasada hubo una señal en esa dirección, cuando el Tesoro no renovó la totalidad del vencimiento de bonos e inyectó unos 500.000 millones de pesos. Eso llevó tranquilidad sobre todo en las tasas de interés, que bajaron del 20% en el caso de la caución bursátil. A pesar de esa reducción de las tasas el dólar se mantuvo tranquilo e incluso tuvo una caída leve en el arranque de septiembre.

PUBLICIDAD