Un derbi con mucho en juego: Atlético y Real Madrid se miden en un choque con cuentas pendientes en el Metropolitano

2026/09/19

Solo seis jornadas de LaLiga y el alirón puede empezar a decantarse ya en la séptima. Demasiado pronto para un campeonato con tres 'grandes'. Y no por el impecable inicio del líder, que también, sino por el arranque 'humano' de sus principales rivales. Mientras el Barça ha registrado el mejor inicio de temporada de su historia, con siete victorias consecutivas en todas las competiciones, Atlético y Real Madrid dejan tropiezos y dudas a su paso. Por eso, en el derbi del domingo (16.15 horas) hay en juego mucho más que solo tres puntos.

Los colchoneros reciben a su eterno rival después de golear sin piedad a Osasuna, aunque no es ni mucho menos indicativo del momento que viven. Desde que arrancó el curso, todavía con el culebrón por el futuro de Julián Álvarez y la guerra abierta con el FC Barcelona sin resolverse, han alternado grandes actuaciones con descalabros hasta dejar un balance de cuatro victorias, ante Málaga (2-0), Sevilla (1-3), Real Sociedad (0-3) y Osasuna (4-0), un empate, contra el Villarreal (2-2), y dos derrotas, consecutivas frente a Athletic (3-0) y Liverpool (2-1). 

Unos resultados que evidencian que el Atleti tiene mucho trabajo por hacer. "El equipo está en construcción", se ha cansado de repetir el técnico rojiblanco Diego Simeone. "No es tan simple como parece organizar a estos jugadores porque hay muchos nuevos. Tenemos un equipo competitivo y vamos camino a ello", dijo, por última vez, antes de la victoria ante los rojillos.

La incógnita del Cholo Simeone

La realidad, más allá de los resultados, es que en el fútbol, y más en un derbi, todo puede pasar. El equipo ya plantó cara en Anfield, ante el rival más exigente que ha tenido hasta la fecha, pero no pudo mantener el pulso en la segunda parte. Lo mismo que le pasó en Bilbao. La historia apunta a ser muy distinta ante el Real Madrid, empujado por una histórica rivalidad que siempre le hace saltar al campo con una marcha más.

En las manos del equipo de José Mourinho está si responder o no con la misma moneda en cuanto actitud. Está claro que el Real Madrid es distinto con el portugués al mando, enchufado desde el primer minuto y dedicado a la presión alta cuando el partido lo pide para registrar seis victorias –ante Espanyol (1-2) in extremis, Real Sociedad (4-1), Málaga (4-0), Inter de Milán (2-1), en Champions, Rayo Vallecano (4-1) Elche (1-2)– y una única derrota, frente al Betis (1-0). 

Pero sigue desconectándose en las segundas partes. Y eso estuvo a punto de costarle la victoria ante los ilicitanos esta misma semana: pasó de tener encarrillado el partido, ganando 0-2, a conceder el empate, para terminar llevándose los tres puntos con un gol de Carlos Espí en el descuento. Ya le había pasado, unos días antes, en la visita del Rayo al Bernabéu, en la que solo 15 minutos magistrales de Arda Güler —ese día partió desde el banquillo— pudieron evitar que el equipo sufriera en el tramo final. 

El reencuentro de José Mourinho

Su otra gran tarea pendiente, pese a la calidad individual de su plantilla, es la efectividad de cara a puerta. "Partidos que parecen acabados, en los que tenemos tres, cuatro, cinco oportunidades para 'matar' y no los 'matamos', parece que pasamos a la comodidad y a no controlar", apuntó Mourinho tras el duelo en el Martínez Valero.

La última gran clave del partido está en su escenario, el Metropolitano, una gran ventaja para los colchoneros y todo lo contrario para los merengues: de los 11 derbis que se han jugado allí, el Madrid solo ha ganado dos, por las cinco victorias del Atlético, que la temporada pasada le endosó a su rival una histórica goleada (5-2). Así que, este partido tiene mucho en juego.