Un estudio global revela que los niños no están comiendo suficientes frutas y verduras: por qué los expertos lo consideran un problema serio

2026/07/23

Un nuevo estudio internacional encendió las alarmas sobre la alimentación infantil. La investigación, publicada el 8 de julio en la revista BMJ Global Health, concluyó que los niños y adolescentes de casi todas las regiones del mundo no están consumiendo suficientes frutas, verduras y otros alimentos de origen vegetal considerados esenciales para una buena salud.

El análisis se realizó a partir de encuestas alimentarias de 185 países con el objetivo de conocer qué comen los menores, cómo han cambiado sus hábitos durante las últimas décadas y qué diferencias existen entre edades, sexos y regiones. Aunque hubo algunas mejoras con el paso del tiempo, los investigadores señalaron que el progreso sigue siendo limitado.

Un estudio global sobre la alimentación infantil

La doctora Leana Wen, médica de emergencias y profesora clínica asociada de la Universidad George Washington, explicó que el trabajo es uno de los análisis más amplios realizados hasta la fecha sobre el consumo de alimentos saludables de origen vegetal entre niños y adolescentes.

Según Wen, los investigadores recopilaron información de más de 1.200 encuestas dietéticas realizadas entre 1990 y 2018, lo que permitió estudiar los patrones alimentarios de menores en todo el mundo mediante modelos estadísticos.

Uno de los hallazgos más llamativos fue el comportamiento observado en Estados Unidos. Los bebés y niños menores de dos años figuraron entre los mayores consumidores de frutas y verduras, pero esa situación cambió drásticamente a medida que crecían.

“El estudio encontró que los niños menores de 2 años en Estados Unidos consumían casi tres porciones de frutas y verduras al día. Después de esa edad, la ingesta cayó a menos de dos porciones diarias durante la infancia y la adolescencia”, explicó Wen a CNN.

La especialista señaló que esto contradice las recomendaciones nutricionales, que indican que el consumo debería aumentar conforme los niños crecen.

El estudio analizó encuestas alimentarias de 185 países y detectó que el problema persiste desde hace décadas. (Foto: Imagen creada por El Comercio MAG usando Gemini)

El estudio analizó encuestas alimentarias de 185 países y detectó que el problema persiste desde hace décadas. (Foto: Imagen creada por El Comercio MAG usando Gemini)

¿Por qué es tan importante comer frutas y verduras?

La experta recordó que estos alimentos aportan vitaminas, minerales, fibra y numerosos compuestos beneficiosos que ayudan al crecimiento y al desarrollo durante la infancia. Además, los hábitos alimentarios adquiridos en los primeros años suelen mantenerse en la vida adulta.

Wen destacó que los niños que incorporan regularmente frutas y verduras en su dieta tienen más probabilidades de conservar esos hábitos con el tiempo, lo que podría disminuir el riesgo de enfermedades crónicas como problemas cardiovasculares, diabetes tipo 2 y algunos tipos de cáncer.

Muchos padres se preocupan porque sus hijos rechazan determinados alimentos, pero la especialista aseguró que esta conducta es bastante común, especialmente durante la etapa preescolar.

“Comer de manera selectiva es una parte normal del desarrollo para muchos niños, particularmente los pequeños y los que están en edad preescolar”, afirmó Wen.

Asimismo, indicó que rechazar un alimento una vez no significa que el niño nunca lo aceptará, ya que la exposición repetida y sin presión suele ser una de las estrategias más efectivas para ampliar sus preferencias alimentarias.

¿Son igual de saludables las frutas y verduras congeladas o enlatadas?

La doctora explicó que las frutas y verduras frescas, congeladas y enlatadas pueden formar parte de una dieta saludable. En el caso de los productos congelados, destacó que suelen conservar gran parte de sus nutrientes porque son congelados poco después de la cosecha.

Sobre las versiones enlatadas, recomendó revisar las etiquetas para evitar productos con exceso de sodio o frutas conservadas en almíbar. También señaló que los batidos y las frutas deshidratadas pueden incluirse en la alimentación, aunque no deberían reemplazar a las frutas y verduras enteras.

El estudio coincidió con una investigación sanitaria sobre un brote multiestatal de ciclosporiasis (Cyclospora), un parásito que puede provocar diarrea y otros síntomas gastrointestinales; sin embargo, Wen fue clara al afirmar que las familias no deberían dejar de consumir frutas y verduras por miedo a este tipo de infecciones.

“No. Es comprensible que las personas se preocupen cuando escuchan sobre un brote de enfermedades transmitidas por alimentos, pero no deberían dejar de comer frutas y verduras por ello. Los beneficios para la salud de una dieta rica en estos alimentos están muy bien establecidos”, señaló la especialista.

Como medida de prevención, la doctora recomendó lavarse las manos antes de manipular alimentos, enjuagar bien las frutas y verduras con agua corriente, evitar la contaminación cruzada con carnes crudas y seguir siempre las alertas sanitarias o retiradas oficiales de productos.

La doctora Leana Wen explicó que una alimentación saludable durante la infancia puede reducir el riesgo de enfermedades crónicas en la adultez. (Foto referencial: Freepik)

La doctora Leana Wen explicó que una alimentación saludable durante la infancia puede reducir el riesgo de enfermedades crónicas en la adultez. (Foto referencial: Freepik)

La clave está en la constancia

Para las familias que desean mejorar la alimentación de sus hijos, Wen aseguró que el objetivo no debe ser alcanzar la perfección, sino mantener la constancia.

“Mi mejor consejo es buscar la constancia, no la perfección. Ofrezca frutas y verduras con frecuencia, conviértalas en una parte habitual de las comidas y los refrigerios, y recuerde que los niños pueden necesitar muchas oportunidades antes de aceptar un alimento nuevo”, concluyó la experta.

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