Raymond Gutiérrez, 95 años: “Hago ejercicio de fuerza para mejorar en la vida cotidiana, incluso para ponerme una chaqueta”

2026/10/11

El ejercicio de fuerza debe suponer uno de los principales pilares de la vida diaria de cualquier tipo de persona. La rutina de ejercicio físico debe constar de trabajo cardiovascular, pero el de fuerza debe estar presente para reducir el deterioro cognitivo, muscular y óseo a partir de los 50 años y para lograr independencia en la vida cotidiana.

Un ejemplo de ese bienestar gracias al ejercicio de fuerza es Raymond Gutiérrez, un hombre de 95 años, que se entrena desde los 17, asiduo a un gimnasio de la localidad francesa de Pertuis. Su aspecto físico es envidiable, así que le visitaron las cámaras de la televisión France 3 Provence-Alpes.

Imagen recurso de una mujer entrenando en el gimnasio
Imagen recurso de una mujer entrenando en el gimnasioPexels

Raymond tiene prohibido esforzarse demasiado por una operación reciente. Sin embargo, acude al gimnasio cinco veces por semana y él mismo cuenta para qué sirve su entrenamiento: "Es principalmente para mantener la flexibilidad de las articulaciones de los hombros, que son importantes en la vida cotidiana, incluso para ponerme una chaqueta". 

Después de los hombros, trabaja los bíceps. "La ventaja del entrenamiento con pesas es que, como se trabaja un grupo muscular tras otro, no hay un gasto energético tremendo. Por eso todavía puedo entrenar", aseguró el exbombero parisino.

Atleta ajustando discos de barra en un gimnasio
Atleta ajustando discos de barra en un gimnasioPexels

Los expertos piden aplicar el ejercicio de fuerza en la rutina deportiva. Según la guía oficial de la 'OMS', lo ideal es hacer tres sesiones de fuerza a la semana en días intercalados. Así, el cuerpo puede asimilar lo que se entrenó y se puede recuperar adecuadamente para el próximo entrenamiento.

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De todas formas, no conviene acudir al gimnasio sin ningún tipo de conocimiento o supervisión. Consultar a un entrenador personal puede ser de gran ayuda para fijar objetivos realistas y para empezar con una rutina asequible y que se pueda mantener en el tiempo.

No obstante, los demás hábitos saludables deben estar presentes cada día. Tales como la nutrición equilibrada y el descanso nocturno de entre siete y nueve horas son los más importantes. Aún así, evitar el consumo de sustancias como el alcohol ayuda también a evitar varios tipos de enfermedades cardiovasculares, metabólicas y derivadas de una vida sedentaria.