Un plante de los maquinistas obliga a suspender todo el servicio de Rodalies en Cataluña

2026/10/07

Infraestructuras

"No queremos otro Gelida", denuncian los maquinistas en base al estado de las vías tras cuatro jornadas de lluvias intensas

Dos pasajeros sentados encima de los tornos de entrada a una estación de Rodalies.

Dos pasajeros sentados encima de los tornos de entrada a una estación de Rodalies.EFE

Actualizado Miércoles, 7 octubre 2026 - 08:09

El servicio de trenes de Rodalies no funciona este miércoles en Cataluña después de que el sindicato mayoritario de maquinistas, Semaf, haya decidido no circular por no garantizar la salida de los trenes ante las condiciones de la red tras el temporal, según ha explicado el director de Renfe Cataluña, Òscar Playà, en una entrevista en Catalunya Ràdio.

Playà ha añadido que la compañía recibió una carta del sindicato durante la madrugada, donde alertaban sobre la inseguridad de la circulación, y ha señalado que el conflicto afecta especialmente a la línea R1, donde inicialmente no circulaban trenes, mientras que el resto de líneas debían recuperar progresivamente la actividad. El contexto se produce tras cuatro días de fuertes tormentas regionales, y con incidentes como la caída de un árbol y el desplome de un talud sobre un tren entre Vilanova i la Geltrú y Cunit que obligó a evacuar a alrededor de un centenar de pasajeros.

Este miércoles, Playà sostiene que se está "ante un conflicto laboral": "No estamos ante un problema de seguridad en la infraestructura, no estamos ante un problema en la infraestructura, porque ayer los trenes circularon de forma segura", ha explicado.

"No queremos otro Gelida", reclamó anoche y en paralelo el sindicato de maquinistas Alferro en un comunicado. Porque, cabe destacar, el accidente que tuvo lugar en la localidad catalana el pasado enero y en el que falleció un maquinista se produjo después de unas jornadas intensas de lluvias, que provocaron la caída de un muro de contención a las vías y contra el que chocó el tren de Rodalies. En aquella ocasión, Semaf ya había alertado horas antes de la caída en una carta remitida a Renfe Cataluña, que derivó a Adif, y que el gestor de infraestructruas no comenta.

"No hemos aprendido nada", lamenta Alferro, que denuncia que se han retomado los servicios de Rodalies sin certificar el estado de las exploraciones de las vías o que en lo referente a la gestión de las circulaciones, Renfe "fracasa de nuevo" a la hora de informar a la RLT [Relación de Puestos de Trabajo] y a los trabajadores de las decisiones adoptadas "hasta el punto que quienes realmente prestan el servicio se tienen que enterar del estado del mismo por redes sociales y medios de comunicación".

Los maquinistas sostienen que no pueden asegurar que la circulación se desarrolle con las máximas garantías de seguridad y reclaman disponer de los informes que certifiquen el estado de las infraestructuras antes de reanudar el servicio con normalidad. Y por su parte, Renfe ha advertido de que no puede garantizar la normalidad del servicio y recomienda a los viajeros buscar medios de transporte alternativos. La compañía ya había previsto autobuses para cubrir algunos de los tramos afectados por las lluvias, aunque Playà ha reconocido que estos servicios no tienen capacidad para absorber a todos los usuarios de Rodalies.

"El servicio de Rodalies no funciona por causas ajenas. Pedimos disculpas a nuestros usuarios y recomendamos que busquen medios alternativos de transporte", informa Renfe en redes sociales. En la web no se añade ninguna información adicional.

En otro post, Protección Civil ha afirmado que Rodalies "está pendiente de los trabajos de adecuación que se realizan en la infraestructura después del temporal" y que, a medida que se recuperen tramos, se realizan marchas exploratorias con trenes vacíos para garantizar la seguridad.

Por otro lado, el habitual hartazgo de los usuarios ya se hace su hueco también en las mismas redes sociales. La plataforma Dignitat a Les Vies, lamenta que los episodios de lluvias siempre causen importantes estragos en unos servicios que mueven diariamente a unas 400.000 personas: