Un rostro felino sobre un cráneo humano: la pieza arqueológica que revela nuevos conocimientos sobre la civilización maya

2026/08/08

Un ejemplar arqueológico resguardado en la colección de la Fundación Ruta Maya llamó la atención de investigadores nacionales e internacionales por tratarse de un cráneo humano recubierto de estuco y modelado para representar rasgos faciales.

El cráneo mide 15.5 cm de alto y 20 cm de ancho, reunió a expertos de Guatemala, México y Estados Unidos para realizar una investigación científica multidisciplinaria y estudiar la técnica, la historia y las prácticas que llevaron a cubrir este cráneo humano con estuco y modelarlo para representar un rostro que combina características felinas y antropomorfas.

El estudio reunió a expertos que combinaron arqueología, antropología, odontología e imagenología para analizar la pieza. Además, utilizaron tecnologías como la tomografía computarizada y la reconstrucción tridimensional, que permitieron visualizar la anatomía y las modificaciones del cráneo sin intervenirlo físicamente.

La investigación, publicada en la revista científica internacional Mexicon, destaca que las características estilísticas y el marco cronológico de la pieza apuntan hacia el Altiplano guatemalteco. Aun así, su procedencia arqueológica no está confirmada, ya que la persona que la entregó indicó que provenía del sur de Petén.

El doctor Rafael Mejicano Díaz explicó a Prensa Libre que la pieza llegó a la colección fuera de contexto arqueológico, es decir, sin información documentada sobre el lugar exacto de donde provenía. También resaltó que en Guatemala se han identificado al menos otros dos ejemplares similares: uno en el Museo Regional de Santo Tomás Chichicastenango y otro en el Museo de Historia Natural, por lo que su investigación ha sido clave.

Lo llamativo de la pieza es que el rostro no corresponde a la apariencia original del cráneo. Los análisis muestran que el estuco fue aplicado de manera intencional mediante un proceso elaborado para construir un rostro con características humanas y felinas.

Reconstrucción volumétrica mediante tomografía computarizada de la pieza arqueológica. (Foto Prensa Libre: cortesía Dr. Rafael Mejicano)

Investigadores señalan fechamiento por radiocarbono

Según datos de la publicación, la documentación sistemática del cráneo estucado en el 2007 dio paso al estudio de la antigüedad de la pieza. El fechamiento obtenido mediante la técnica de radiocarbono por AMS indica, con un 95% de probabilidad calibrada, que el individuo vivió entre 1400 y 1450 d. C.

Asimismo, la publicación destaca que dentro de ese rango existe un 65% de probabilidad de que corresponda al período entre 1410 y 1440 d. C.

Según los datos de la cédula del cráneo compartida con Prensa Libre, la pieza posee dientes en ambas mandíbulas y la cóclea completa.

Con el tiempo se han efectuado diversos estudios. Un grupo multidisciplinario de especialistas en arqueología, antropología forense, radiología y cirugía maxilofacial realizó análisis radiológicos con el fin de determinar la edad, el género y la causa de muerte.

Reconstrucción volumétrica mediante tomografía computarizada de la parte superior. (Foto Prensa Libre: cortesía Dr. Rafael Mejicano)

Tecnologías permiten estudiar la historia de esta pieza

Después del estudio de radiocarbono, otras tecnologías aportaron más datos sobre esta pieza. En el 2021, los investigadores utilizaron técnicas para obtener imágenes detalladas en 3D y rayos X. Según el informe, se empleó un escáner CT para comprender mejor la consistencia del estuco y la morfología del cráneo maya.

Esto permitió generar reconstrucciones volumétricas en 3D, asistidas por tomografía computarizada, para visualizar la anatomía y las modificaciones del cráneo sin intervenir físicamente la pieza.

Entre las técnicas detalladas se encuentran la “difracción de rayos X y cromatografía de gases acoplada a espectrometría de masas para estudiar los componentes minerales y orgánicos presentes en el recubrimiento”.

Tomografía computarizada de la vista ventrolateral derecha. (Foto Prensa Libre: cortesía Dr. Orellana)

¿Qué revelaciones se han obtenido hasta el momento?

Según el estudio, la tomografía “permitió reconocer intervenciones efectuadas en el cráneo y analizar la manera en que el estuco fue aplicado para construir una representación facial”.

El estudio realizado por Rafael Mejicano Díaz, Otto Orellana, Jaquelin Cano, Katherine Sandoval, Sofía Paredes, Iyaxel Cojtí, Luisa Mainou, Rocío Albarrán y Vera Tiesler también destaca que en la pieza hay “diferentes capas, materiales y tratamientos que evidencian un proceso de elaboración cuidadoso, realizado con conocimientos técnicos específicos”.

Estos hallazgos permiten analizar cómo fue transformado el cráneo y plantear que hubo un tratamiento previo de los restos antes de convertirlo en la pieza estucada.

Rafael Mejicano Díaz compartió que los análisis permitieron estimar que se trataba de un individuo de aproximadamente 12 a 18 años.

Los análisis realizados mediante diversos procesos en la pieza arqueológica han llevado a los investigadores a formular nuevas interpretaciones sobre su historia y posible función dentro de prácticas rituales relacionadas con los ancestros, la muerte y la transformación simbólica del cuerpo humano.

Vista lateral del análisis de la Pieza Arqueológica. (Foto Prensa Libre: cortesía Dr. Orellana)