Redacción deportes, 31 jul (EFE).- Lilou Lluis e Iris Tió no pudieron, tal y como se esperaba, abrir el medallero para el equipo español de natación artística en los Europeos de París, tras concluir este viernes octavas en la final del dúo técnico.
Una inesperada posición que se debió a la 'marca base' con la que los jueces calificaron el primero de los siete elementos de los que constaba el ejercicio de la pareja española, al estimar que no se había ejecutado tal y como reflejaba la tarjeta de presentación.
PUBLICIDAD
Todo un problema ya que la figura con la que Lluis y Tió arrancaron su rutina 'Verano', nadada bajo los acordes de las Cautro Estaciones de Vivaldi, era la más valorada de todas con una puntuación de 19,900.
Una nota que se quedó finalmente en apenas 0,7750 unidades que dejaron a la dupla española sin ninguna opción de subir al podio.
De nada les valió a Lilou Lluis e Iris Tió, que por la mañana cerraron en primera posición la ronda preliminar del dúo libre, lograr la mejor puntuación en la impresión artística de todos los participantes con un total de 129,1000.
PUBLICIDAD
Y es que pese a su error inicial, las nadadoras españolas volvieron a cautivar a los jueces y espectadores presentes en el Centro Olímpico Acuático de París con su expresividad y capacidad interpretativa.
Si España apostó por la impresión artística, la pareja griega formada por las hermanas Anna Maria y Eirini Marina Alexandri puso el foco en la complejidad técnica, con un grado de dificultad de 38,7500 puntos.
PUBLICIDAD
Pero las hermanas Alexandri, que tras once año compitiendo bajo bandera austríaca representaron a Grecia en estos campeonatos, no sólo se caracterizan por su depurada técnica y velocidad de ejecución, sino también por su capacidad para emocionar.
Una fórmula que ya les permitió subir el pasado año a los más alto del podio en la final de la rutina técnica tanto en los Europeos disputados en la localidad portuguesa de Funchal como en los Mundiales de Singapur.
PUBLICIDAD
Oro que las nadadoras helenas volvieron a colgarse este viernes en París tras sumar unos impresionantes 311,4308 puntos con su vibrante interpretación del Lago de los Cisnes.
Casi ocho unidades y media más que las rusas Maiia Doroshko y Elizaveta Minaeva, que compiten en la capital francesa como deportistas neutrales y que subieron al segundo escalón del podio con una nota de 302,9950.
PUBLICIDAD
El eléctrico ejercicio del dúo ruso, bajo los 'metaleros' acordes del 'Rising Force' del guitarrista sueco Yngwie Malmsteen, superó con claridad a la rutina de las británicas Kate Shortman e Isabelle Thorpe, que no pudieron repetir la plata que conquistaron hace dos años en esta misma piscina en los Juego Olímpicos de París.
Pese a presentar el mayor grado de dificultad de todas las participantes, con unos impactantes 41,4500 puntos, Shortman y Thorpe no pudieron superar ni en impresión artística ni en ejecución a griegas y rusas, lo que las relegó a la tercera posición final con una nota de 297,9108 puntos. EFE
PUBLICIDAD