Una selva imaginaria toma el Museo Yaparí con collage, instalaciones y libros objeto

2026/08/30

Una selva inventada, caminos, una biblioteca, un observatorio y un misterioso “Libro del Destino” formarán parte del recorrido de “Mistharia – Viajando del collage al libro objeto”, la exposición que Alejandra Rodríguez y Nahir Vera inaugurarán el viernes 4 de septiembre, a las 19, en el Museo Provincial de Bellas Artes Juan Yaparí.

La propuesta fue desarrollada durante varios meses y reúne obras creadas especialmente para este proyecto. Más que presentar una sucesión tradicional de piezas, las artistas diseñaron un recorrido inspirado en la estructura de los cuentos de aventura y en el denominado viaje del héroe, donde cada sector funciona como una etapa dentro de un territorio imaginario.

El punto de partida plástico es el collage, pero la muestra avanza progresivamente hacia objetos e instalaciones. Esa transformación permite que imágenes inicialmente bidimensionales salgan del plano y pasen a ocupar físicamente el espacio.

El universo construido por Rodríguez y Vera lleva el nombre de Mistharia y adopta rasgos reconocibles del paisaje regional: vegetación exuberante, humedad, tierra roja y una naturaleza selvática, aunque trasladados a una dimensión fantástica.

Parte de la exposición, además, requerirá la participación del visitante. Sectores como el Observatorio y el Libro del Destino fueron concebidos como espacios interactivos, mientras que La Selva, El Camino y La Biblioteca tendrán un carácter más contemplativo.

La propuesta podrá recorrerse durante todo septiembre y los jueves se realizarán actividades complementarias, entre ellas visitas guiadas y encuentros abiertos de collage.

La muestra también marca la confluencia de dos trayectorias artísticas diferentes. Rodríguez trabaja entre la actuación, la performance, la fotografía, el videoarte y el cine experimental, mientras que Vera desarrolla una producción atravesada por las artes visuales, los lenguajes performáticos y la investigación con biomateriales.

Ese cruce de disciplinas es justamente una de las bases de “Mistharia”: convertir el museo en un espacio narrativo donde las obras no solo se miran, sino que forman parte de una historia que el público debe atravesar.