Este verano está siendo particularmente negro cuanto a los asesinatos por violencia machista en España. Al menos 13 mujeres han sido asesinadas por sus parejas o exparejas desde el mes de junio. La estadística oficial recoge tres feminicidios en junio, nada menos que ocho en julio, al añadirse uno en Benahavís (Málaga), y dos ya en agosto, ambos en el mismo día. Además, y con la confirmación de los asesinatos por violencia de género del miércoles pasado en Asturias y en Murcia, ya ascienden a 36 las mujeres asesinadas en crímenes de violencia machista en lo que va de año, lo que supone una docena más que en las mismas fechas del año pasado.
Los asesinatos machistas del miércoles en Llanes y Murcia resultan especialmente perturbadores. Tanto Laura, 50 años y guardia civil en el cuartel de Llanes, como Gloria, de 44 años y degollada en un comercio de Murcia, habían denunciado a sus asesinos por malos tratos, estaban inscritas en el sistema Viogén del Ministerio del Interior que reconoce el riesgo de víctimas de violencia de género en España, y tenían en vigor órdenes de alejamiento.
Según ha trascendido, Laura falleció tiroteada por su expareja, Dámaso, también guardia Civil —con el que tenía tres hijos (un chico de 18 años y dos gemelas de 14 años)— pocas horas después de que a él le comunicaran su baja definitiva del instituto armado por la condena en firme de violencia de género. Murió abatido en el cuartel de Llanes por los compañeros que salieron al auxilio de Laura. En el caso de Gloria, su expareja, Juan, confesó a su entorno poco antes de ser detenido de que la había degollado en su taller de zapatería en un centro comercial de Murcia, a pesar de tener una orden de alejamiento desde abril.
Laura y Gloria se suman así a la decena de mujeres asesinadas este año, más del 30%, que habían presentado denuncia previa por malos tratos contra sus asesinos. Son una de cada tres.
Este jueves, precisamente, el Ministerio del Interior actualizaba los datos de víctimas que, como ellas, figuran en Viogén a 31 de julio de 2026. De las más de 800.000 inscritas, 104.66 mujeres tienen casos que se consideran "activos". De ellas 14 viven una situación de riesgo "extremo", 1.165 con "alto", 15.632, "medio" y 87.855, "bajo".
Marisa Soleto, presidenta de Fundaicón Mujeres, reconoce que Viogén es "probablemente el mejor sistema de predicción de riesgo que existe". A su juicio los recientes asesinatos demuestran que "manejamos una cuestión muy compleja que hace muy difícil anticiparse". Dice que las asociaciones de apoyo a las víctimas son "conscientes de que en una serie de casos hay una voluntad asesina inquebrantable, que hay maltratadores que se va a saltar todos los controles de riesgo y medidas preventivas".
Sin embargo, sobre el reciente asesinato machista en el cuartel de la Guardia Civil de Llanes, Asturias, la presidenta de Fundación Mujeres ve lógico que la sociedad se esté preguntando en estos momentos que "si una mujer Guardia Civil que va armada no es capaz de defenderse de su agresor, entonces quién es capaz de defenderse".
Soleto no cree conveniente hacer generalizaciones a partir de un caso particular —dado que además aprecia en el agresor un comportamiento criminal planificado, "el de un señor que se ha ido desde Zamora a Llanes con la clara intención de matar y ha usado todo su conocimiento profesional para ello"—. Sin embargo, sí que recomienda sacar algunas lecciones, entre ellas, "no olvidarnos de que el nivel de peligrosidad de los maltratadores es muy elevado" y de que "el riesgo para las víctimas no es lineal, ni se acaba con la condena o el cumplimiento de la pena, sino que retorna por acontecimientos en forma de dientes de sierra".
Así lo demuestra el hecho de que el asesinato de Laura se produjera mucho después de la separación de la pareja, con varias denuncias interpuestas, después de que el agresor recibiera la comunicación de su expulsión definitiva de la Guardia Civil.
Soleto cree que este caso debe revisarse en profundidad en el próximo comité de crisis que el Ministerio de Igualdad convoca cada vez que hay un grupo muy seguido de varios asesinatos machistas, con el objetivo de mejorar la coordinación y los protocolos de seguridad.
Ángeles Carmona, expresidenta del observatorio de violencia de género del Consejo General del Poder Judicial, cree pertinente recordar que "el maltratador es un delincuente muy peligroso y que busca todos los recovecos para hacer daño a la víctima". Por ello ve necesario reforzar en lo posible la protección de las víctimas. "Sobre todo de las mujeres que ya han denunciado y para las que ha habido una sentencia condenatoria que evidencia la peligrosidad del delincuente". Según Carmona, los últimos casos constatan "que incluso las mujeres que se creen más capaces de autoprotegerse, por su profesión o por su nivel socioeconómico, están en riesgo". E insiste en reclamar que se destinen más efectivos de las fuerzas de seguridad a su protección.
Las expertas consultadas por 20minutos coinciden en que todos estos asesinatos, trece desde junio, constatan que el verano es una época mayor de riesgo para las víctimas de violencia de género de sufrir delitos muy graves. "Es por ello que las instituciones tienen que reforzar los medios de protección y afinar en las valoraciones de riesgo, para proteger de manera más eficaz a las mujeres", considera Carmona.
Por su parte, la delegada del Gobierno contra la Violencia de Género del Gobierno, Carmen Martínez Perza, ha recordado en un comunicado enviado a 20minutos después de confirmar los últimos casos de asesinatos por violencia de género que el verano es "un momento muy delicado", que las autoridades competentes están "en alerta máxima y con los servicios reforzados". Pero ha aprovechado para reclamar un mayor compromiso de toda la sociedad: "En esta época estival, es fundamental el papel de los entornos, que pueden alzar la voz ante cualquier indicio de violencia machista", ha reclamado.